1961: George Bass utilizó buzos esponjeros, en lo que el llamaba aguas someras, 52 metros, para rastrear pecios (murieron alguno de los esponjeros).
Con una suvención de la National Geographic, exploró una nave bizantina a 36 metros de profundidad, en una isla del oeste de Turquia, Yassi Ada.
Un montón de ánforas esféricas, junto a una especie de hierro corroido.
Marcaron cada elemento con una etiqueta, e hicieron una cuadrícula metálica, recubriendo cada cuadrícula con plásticos cuadrados, cartografiandolo, antes de empezar a extraer a mano y con aspiradores el lodo y arena, que seleccionaban en superficie. Bass instaló en el fondo 2 torres que fotografiaban y hacian película de todas las actividades. En la 2ª campaña llegó a la cocina techada, en el fondo del casco (horno, vajilla fina y utensilios comer/cocinar). Las monedas encontradas, dataron el buque en la primera mitad del S. VII d.JC. En una balanza para pesar la carga, estaba escrito, lo que dedujeron que era el nombre del capitán.
Los restos de madera, se desplazaban facilmente de lugar, y Bass compró 2.ooo radios de bicicleta, que afiló por un extremo, y los utilizó para clavarlos al fondo.
Doorninck registró cada pedazo de madera y cada agujero de la misma, dejado por un clavo, cerrojo, etc.. y muescas. A partir de miles de apuntes se encontró con una nave de 21 metros, pero cuya proa no pudo encontrar y la popa estaba convertida en astillas.
Katzev recogió todos los conglomerados que había, formados por las conchas , arena y el fragmento de hierro que se deshace con las corrientes electrolíticas/ herrumbre, las aserraba y el agujero central lo rellenaba con caucho sintético; con los moldes dejado, recuperó una enorme cantidad de herramientas.
Después de 3.575 inmersiones por buzos, puede decirse que desarrollaron el sistema que con pequeñas diferencias, se sigue actualmente. Incluso pudieron estudiar la ruta marítima del carguero por el precinto de sus ánforas de vino. En tierra practicamente no se encuentran, pero en la nave, estaban intactos y en gran número; por lo que pudieron seguir la ruta del buque antes de hundirse.