Los "CRAYONS EN PLOMB"
Durante las numerosas campañas militares de los siglos XVII y XIX, miles de hobres fueron desplazados de sus hogares para participar en las operaciones militares.
La única forma de mantener el contacto con sus familiares era el envio de cartas.
El primer problema del soldado era que muchos eran analfabetos, y tenian que buscar a quienes les supieran redactar las misivas, pero aun así, en campaña, era dificil manejar los medios de escritura existentes, pues las engorrosas plumas de escribir necesitaban de secantes para sus tintas, y a la minima humedad, se emborronaba lo escrito. El único medio facil y seguro era la escritura con lapiceros con mina de plomo, pero estos eran dificiles de conseguir estando en campaña, por lo que la inventiva del soldado dió rienda suelta y encontró un sustituto ideal, de facil fabricación con lo que tenia mas a mano, es decir, las balas de plomo de su mosquete.
Sencillamente, las machacaba con algún objeto contundente, produciendo su estiramiento y dándoles forma cilíndrica y puntiaguda, hasta conseguir un util sustituto de un lapicero.
Muchas de las cartas de soldados de esas épocas que han llegado hasta nosotros están escritas con esas sencillas, (¡y tóxicas!), herramientas. Lo que valia para matar, tambien valia para transmitir noticias y sentimientos.
Espero que esta pequeña nota sirva para que, si un dia paseando por el campo veis una tosca y corta varita de plomo puntiaguda, sepais lo que puede ser, y apreciar la historia que se esconde detrás de ella. Sabrer que posiblemente, gracias a ese trozo de plomo destinado en origen a matar, un ser humano pudo transmitir noticias y sentimientos, a sus allegados .

(Hacia tiempo que queria escribir unas lineas sobre estos humildes objetos, que, mencionados en excavaciones militares en diferentes paises euroeos, sobre todo de las guerras de fines del siglo XVIII y principios del XIX, no he visto catalogados ni expuestos en museos de nuestro pais, quizás por el desconocimiento de su existencia).
Pep.