Ami se me bebían el tang que mi mujer me preparaba en verano para refrescarme, un día le dije que me pusiera solo la mitad, que la otra mitad ya la llenaría yo, yo sabia quien era, y encima tenia la cara dura de decir que estaba muy bueno y fresquito, yo también tuve el coraje de deis que se había bebido todos mis meaos, jajajjaj