Ricimer, el barbaro que querìa ser emperadorCuando era un muchachito, el suebo Ricimer era tan malo que su mamà pensò que iba a tenere excelentes posibilidades para alcanzar el tìtulo de "gran inquisidor". Solamente que cuando se diò cuenta que todavìa faltaban algo com 1000 años para que se creara la Santa Inquisiciòn, tuvo que contentarse con que hiciera carrera de milico.
Y harta carriera hizo, empezando con el emperador Avito: un tìo que empezò muy bien, consiguiendo una excelenta colaboraciòn con los Visigodos, luego sacàndole la cresta a los Vàndalos, que ya se dejaron de saquear a las costas italianas.... y luego la embarrò, pues Avito querìa que también los patricios pagaran impuestos y donde se viò que los ricos tengan que pagar impuestos! Asì que los patricios se quejaron con Ricimer, quien les contestò: "déjenlo a mi!". Se lo dejaron y Ricimer, olvidadndo todo lo que recibiò de Avito, le cortò la cabeza y el imperio de Occidente quedò otra vez sin emperador, pero con Ricimer que dejaba entender que no le hubiera desagradado vestir la pùrpura!
Asì que Leon I, que era emperador en Constantinopla, no sabìa mucho que hacer. De nombrar a Ricimer como emperador de Occidente, ni hablarlo! Bàrbaro era y bàrbaro quedaba. Pero habìa que contentarlo: asì que el 28 de febrero del 457 Leon I le otorga a Ricimer el tìtulo de patricivs, que era el màximo tìtulo que habìa, después del de emperador.
Pero los senadores y los patricios se daban cuenta de que Ricimer hubiera querido encoronarse emperador y que lo de patricivs le quedaba corto, lo cual no les gustaba mucho. Por otra parte Leon I no se resolvìa a nombaìra a un emperador porque le tenìa miedo a la rabia de Ricimer. Asì que al final, intervino una parte del ejército que non le respondìa a Ricimer y el 1 de abril de 457 aclamaron Mayoriano emperador. Pero Leon I, que era un tìo muy decidido, no sabìa que hacer y entonces no hacìa nada: sobre todo esperò hasta comienzos del 458 para finalmente reconocer a Mayoriano como emperado de Occidente.
Ya en abril del 457, para forzar su reconocimiento por Leon I, Mayoriano acuñò aureos y tremises a su nombre. Lo cual no le gustò a Ricimer, que respondiò acuñando monedas de bronce en Roma a su propio nombre con una Victoria Avg en el reverso, creando un enorme alboroto, asì que tuvo enseguida que cortarla con esa emisiòn. Entonces hizo una segunda emisiòn de pequeños bronces, esta vez en nombre del difunto Valentinian III y con su propio monograma (
monedas 549, 550, 551).
Finalmente Leon I reconociò la aclamaciòn de Mayoriano y las aguas se placaron.
Mayoriano fue un emperador muy testarudo: asì que peleò con los Visigodos, perdiendo un apoyo fundamental, y luego esta vez fueron las Vàndalos que le sacaron la cresta a Mayoriano, de la cual cosa Ricimer no lo sintiò nadita. Asì que cuando Mayoriano, derrotado, quiso volver a Italia, Ricimer le cortò la cabeza. Y ya van dos!
Otra vez Leon I no sabìa que hacer. Pero Ricimer tomò él mismo la iniciativa. Convenciò a los senadores que eligieran emperador a Libio Severo, el màs inutil de todos ellos, y que iba a ser un dòcil instrumento en las manos de Ricimer.
Libio Severo hizo acuñar montòn de monedas de ora y plata. Pero en cuanto al bronce, al reverso siempre hubo el mongrama de Ricimer, en lugar de el de Libio Severo, para que fuera bien en claro quiien es que comandaba de verdad!
Esta vez Leon I se enojò y no reconociò a Libio Severo. También se enojaron Egidio y Marcelino, magistre militvmk en Galia y en el Ilìrico. Se enojò igualmente Teodorico II, rey de los visigodos, que no le gustaba por nada que a la cabeza del imperio de Occidente estuviera un barbaro suebo! Y en cuanto a Genserico, su enojo fue tanto, que empezò otra vez a saquer las costas italianas y a impedir que le llegaron a Roma los granos de Egipto. Tanto quiso, Ricimer, que se hallò mal parado y tuvo que pedirle ayuda a Leon I. "Fuiste un huevòn - le dijo Leon I - nombrando a ese tìtere de Libio Severo, asì que si quieres que te ayude a salir de tus apuros, empieza con desarmar lo que hiciste!". Y Ricimer no se lo hizo repetir e hizo matar a Libio Severo. Y ya van tres!
Pero ahora ya tantas pretensiones non podìa tenerlas, asì tuvo que aceptar que Leon I nombrara como emperador de Occidente a un tìo que tuviera buenos atributos: Antemio.
En a espera del nombramiento, o quizàs con la esperanza que al final no llegara, siguiò acuñando unos bonces con al reverso su propio monograma y al derecho un busto cualquiera anepigrafo (
moneda 845).
Llegò por fin Antemio y para tratar que Ricimer tragara la pildora desagradable de su nombramiento, le ofreciò en cambio a su propia hija Alypia como esposa.
Ricimer era un viejo puerco, peor que un cardenal, y tenìa cerca de 60 años. Alypia era una chiquilla muy bonita de tan solo 12 años: y la sacrificaron para la paz del imperio!
Empalmada la muchachita, Ricimer querìa màs, es decir, querìa mandar por encima de Antemio. Asì que para enviarle un mensaje claro, emepzò a acuñar unos bronces con al derecho el busto y el nombre de Antemio, y al reverso su propio monograma (
moneda 846). Pero Antemio no era un cuacuaracuà como libio Severo, asì que le parò inmediatamente el carro y las monedas desde entonces se acuñaron con el monograma de Antemio.... y buenas noches a los pastores!

Desde luego, ninguna de estas monedas aparece en el Ric, porque cuando sus autores escribieron lo escribieron, ni siquiera se sabìa de la existencia de estas monedas.
Desde luegolo que les pido es si tienen mayores noticias de monedas con el monograma de Ricimer, diverentes del nummus de Libio Severo.
Antvwala